Comenzando el mes de marzo y aún luchando con su meta de perder peso para este 2017? Aquí les dejo algunas técnicas sencillas que le ayudarán acelerar ese proceso y lograr su objetivo:
Dieta Instintiva: se trata de balancear los diferentes grupos de macro nutrientes de acuerdo con las necesidades del organismo. Así, los carbohidratos deberían de consumirse sólo en el desayuno y la primera merienda de la mañana, mientras las proteínas y grasas saludables deben consumirse sólo en el almuerzo y la cena. El fundamento de esta dieta está en que nuestro cuerpo tiene diferentes requerimientos nutricionales conforme avanza el día. Durante la mañana, y posterior al ayuno de la noche, los carbohidratos juegan un papel primordial para dar la energía que ocupamos para hacerle frente al día a día. Por las noches debemos prepararnos para el descanso, y si comemos en la cena grandes cantidades de carbohidratos, es posible que esta energía de corto plazo no sea utilizada en su totalidad, y nuestro cuerpo terminará almacenando esta energía en forma de grasa.- Ayuno intencional: esta técnica trata de, en forma programada e intencional, someternos a períodos cortos de ayuno. Esto no sólo nos ayudará a disminuir el consumo de calorías, sino que también aumenta niveles séricos de la hormona del crecimiento (HGH). Cuando tenemos niveles levemente elevados de esta hormona nuestro cuerpo tiende a utilizar la grasa acumulada como principal fuente de energía, por lo que nuestro metabolismo se acelerará sustancialmente. Esta es una técnica que se debe de utilizar con cuidado, sin abusar de ella, ya que períodos prolongados de ayuno también pueden terminar por disminuir el metabolismo al largo plazo. La forma más sencilla de cumplir esta meta es brincarse el desayuno o la cena 2 o 3 veces por semana, y además hacer 1 día a la semana de sólo agua y frutas.
Consumo de agua: aunque pareciera sencillo, el consumo de agua es uno de los aspectos en los que fallamos más frecuentemente en nuestros intentos por perder peso. Una correcta hidratación es trascendental para mantener un metabolismo activo. Uno de los beneficios del consumo levemente elevado de agua es que nos mantiene saciados, ayudando así a controlar la temible ansiedad por comer y la sobre-alimentación. Una forma sencilla de asegurarse de estar tomando suficiente agua, y de la forma más eficiente posible, es el consumo de 1 vaso pequeño de agua inmediatamente antes e inmediatamente después de cada comida. De esta forma te saciarás con una porción de alimentos más pequeña, y además lograrás que todos los nutrientes sean adecuadamente absorbidos y procesados en el sistema digestivo.
Cuéntanos cuales son tus estrategias para perder peso, y qué tan bien te han funcionado.
Bendiciones!
Dr. David Barboza R